Aldeanueva de la Vera
Aldeanueva es un pintoresco pueblo de raíces medievales, cuyos orígenes exactos se pierden en la neblina del tiempo. Emergió en la región tras la reconquista, vinculado al rey Alfonso VIII de Castilla a fines del siglo XII. Integrado en el Sexmo de la Vera, se unió a la administración comunal bajo la tutela de Plasencia, hasta que en 1802 obtuvo su autonomía mediante una cédula real de Carlos IV.
Su identidad se entreteje con la historia: repoblado por habitantes del Campo Arañuelo, acogió también a migrantes abulenses en el siglo XX. Durante la Desamortización de Madoz, sus tierras se transformaron, marcando un cambio en su fisonomía y economía.
La historia de Aldeanueva está entrelazada con conflictos bélicos: resistió la invasión napoleónica y se alzó valientemente contra los carlistas, siendo el único pueblo en La Vera en hacerlo. La Guerra Civil dejó su huella, con enfrentamientos que perduran en la memoria local.
A pesar de fluctuaciones demográficas, el pueblo encontró estabilidad en la producción de tabaco y pimentón, este último una tradición centenaria que conserva el método artesanal de secado al humo de encina y roble, otorgándole un aroma y color únicos, posicionándolo como uno de los mejores de la región. Aldeanueva, entre historia y tradición, se aferra a sus raíces mientras avanza hacia el futuro.